martes, 1 de mayo de 2018

Historia del Peru - el terrorismo en el Perú parte 4 - Operacion Chavin de Huantar


Como se recuerda, la noche del 17 de diciembre de 1996,14 subversivos del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) tomaron la residencia del embajador del Japón. Dentro del inmueble se encontraban aproximadamente 600 personas que estaban conmemorando un aniversario más del nacimiento del emperador Akihito.
El líder de la operación terrorista, Néstor Cerpa Cartolini, exigía que el Gobierno liberara a 400 miembros del MRTA, a cambio de liberar a todos los rehenes. Durante los primeros meses de la toma de la residencia, los terroristas fueron liberando a las mujeres, ancianos y empleados del evento, a petición del Comité Internacional de la Cruz Roja. Es así que mantuvieron a 72 rehenes que tenían peso político.
Durante los 126 días que duró la toma de la residencia, el entonces Ministro de Educación, Domingo Palermo fue nombrado negociador durante la crisis. Por su parte, el entonces arzobispo de Ayacucho, Juan Luis Cipriani, fue parte de la comisión negociadora.
Después del rescate se supo que monseñor Cipriani aprovechó sus ingresos a la residencia de Japón no solo para dar los sacramentos a los terroristas y a los rehenes. El actual cardenal Cipriani logró introducir una guitarra, la Biblia y libros para los rehenes. Algunos de esos objetos tenían micrófonos para que los rehenes se pudieran comunicar con el exterior.
Los miembros de la Policía Nacional también ayudaron a los comandos Chavín de Huántar. Más de 50 policías miembros de la Dirección contra el Terrorismo iniciaron, mediante 45 micrófonos, la escucha de las conversaciones entre los terroristas. Para ello, fue  muy útil la colaboración del almirante Luis Giampietri y otros rehenes militares.
Finalmente, el 22 de abril de 1997, un escuadrón de 148 comandos dio inicio a la operación Chávin de Huántar. Ellos ingresaron por unos túneles hechos por mineros traídos, especialmente, de La Oroya y Cerro de Pasco. Los túneles tuvieron en total cuatro salidas. Dichos conductos pasaban justo debajo de la sala, del comedor y de la biblioteca de la residencia de Japón.
Si bien la operación fue exitosa, hubo bajas. De los rehenes, murió el magistrado Carlos Giusti, vocal titular de la Corte Suprema. Por parte de los comandos, perdieron la vida Juan Valer y Jesús Jiménez. En cuanto a los terroristas del MRTA, los 14 miembros que tomaron la residencia murieron.

Operación Chavín de Huántar. Foto: El Comercio







Operación Chavín de Huántar - Documental Discovery Channel




jueves, 19 de abril de 2018

Analizando el Lanzon Monolitico

El Lanzón Monolítico


lanzon monolitico
El Lanzón es la divinidad suprema de Chavín de Huantar. El dios supremo de la cultura Chavín está representado por un gran ídolo de piedra de granito que se encuentra ubicado en las galerías interiores del templo antiguo.
Esta divinidad, que Tello denominó Lanzón por su forma de lanza, mide 4 metros con 53 centímetros de altura y representa a una deidad antropomorfa erguida con colmillos felínicos. El rostro también es de felino; los brazos, piernas, orejas y los cinco dedos son humanos. Los dedos de los pies y de las manos terminan en forma de garra. Las cejas y los pelos se transforman en serpientes. De las orejas le cuelgan dos grandes pendientes. Su brazo derecho está levantado hacia arriba con la palma abierta, mientras que el brazo izquierdo apunta hacia abajo con la palma de la mano cubierta.
El arqueólogo Richard Burger dice que esta pose convierte al Lanzón en un dios mediador de opuestos, es decir que es la personificación del principio de balance y de orden.

El eje del cosmos

lanzon monolitico
El Lanzón Monolítico
Por otra parte, la posición del Lanzón mirando hacia el oriente, con la parte superior clavada en el techo mientras que la inferior se encuentra enterrada en el piso, hace ver que el Lanzón constituye un axis mundi o eje del cosmos. Simbólicamente, a modo de una gran columna vertebral de piedra, el Lanzón es el mediador entre el cielo y la tierra. Su ubicadón -en medio del ala central del templo antiguo-, su impresionante tamaño, su concepción artística y su iconografía, hace pensar que ésta fue la divinidad suprema de Chavín de Huantar.
El arqueólogo Luis Guillermo Lumbreras también lo ve como el mediador del tiempo utilizado para fijar el principio del solstido de verano (época de lluvias).

El Oráculo

La parte superior del Lanzón o mango debió estar conectada con el segundo piso, pues tiene una acanaladura que lo recorre a todo lo largo terminando en un agujero en la cabeza del dios. Thomas Patterson sugiere que el Lanzón pudo estar vinculado a un oráculo y que las adivinadores venían del segundo piso, arriba del Lanzón, lo que hacía pensar que la voz salía del propio dios.
Existen reportes etnográficos que sugieren que este templo funcionó como un centro adivinatorio mucho después de su auge. Sin embargo, esta teoría no ha sido probada.
El Lanzón al igual que la Estela Raimondi y que el Obelisco Tello parecen haber cumplido una función exclusivamente cultista. Julio C. Tello lo identificó con Viracocha, el dios creador adorado por los Incas. El Lanzón también es conocido con el nombre de Gran Imagen.